Este 2025, el bordado sigue tomando fuerza como una forma de expresión artística y personalizada. Una de las grandes tendencias es el uso de colores vibrantes y contrastantes que rompen con la paleta tradicional. También veremos composiciones más libres, donde los bordados combinan técnicas como el punch needle, aplicaciones de tela y costuras visibles, creando piezas llenas de textura y movimiento. Los motivos florales evolucionan hacia diseños más abstractos e incluso geométricos, reflejando una mezcla entre lo artesanal y lo contemporáneo.
Otra tendencia destacada es el enfoque sostenible: reutilizar prendas para darles nueva vida con bordados hechos a mano. Desde chaquetas hasta tote bags, personalizar piezas ya existentes será una forma de moda consciente y creativa. Además, los mensajes bordados —ya sean frases poderosas o palabras inspiradoras— seguirán siendo protagonistas en proyectos personales o emprendimientos. El bordado en 2025 no solo es decoración, es identidad, mensaje y estilo.